Oportunidades y desafíos del PVC en la construcción civil
Desde su fundación hace 11 años, el Instituto del PVC viene trabajando fuertemente para promover el crecimiento del mercado del PVC a través de la difusión de las cualidades técnicas y ambientales del producto, su versatilidad y reciclabilidad, como también por medio de la adopción de posturas socialmente responsables y sustentables.
El concepto de desarrollo sustentable va más allá de la cuestión ambiental. Se trata de una tríada que abarca también al desarrollo social y al económico. Implica garantizar la disponibilidad de recursos naturales, renovables o no, para la producción de bienes y servicios necesarios para la vida cotidiana. Implica asimismo el respeto de los límites de la biósfera para absorber residuos y polución, generados durante la producción de bienes de servicio. Y, finalmente, implica la cuestión económica, tanto de la empresa como de la comunidad en la que ella participa.
El PVC y sus aplicaciones se estructuran en esos tres pilares del desarrollo sustentable. Es un producto de fuerte vocación social ya que cerca del 70% de sus aplicaciones se encuentran en los servicios sanitarios básicos (agua y cloacas), vivienda, salud, agroindustria, etc. Es también un producto de óptimo desempeño ambiental. La materia prima principal del PVC es la sal marina, recurso inagotable de la naturaleza, que compone el 57% de su peso; el resto está compuesto por petróleo. Además de su elevado grado de integración y de calidad, la óptima relación costo-beneficio del PVC lo habilita en el pilar económico del desarrollo sustentable.
La sustentabilidad del PVC se extiende a la construcción civil. Recientemente, el Comité Consultivo Técnico-Científico (TSAC) del USGBC concluyó que el PVC es un producto que cumple plenamente los requisitos del LEED –Liderazgo en Diseño Energético y Medioambiental- y que no debe recibir créditos negativos en la construcción civil, certificando así la sustentabilidad del producto en el sector. El LEED es un sistema de clasificación sustentable que mide una serie de criterios adoptados para determinar si un producto cumple los requisitos de la construcción sustentable o no. Se trata de la llamada Green Building (Construcción Verde o ecológica), creada en los Estados Unidos por el USGBC –Consejo para la Construcción Verde. La "Construcción Verde" ha ganado fuerza en Brasil y está siendo discutida en diversos foros, lo que demuestra aún más que el PVC es adecuado para la construcción.
Con escenarios promisorios para el sector de la construcción civil en los próximos años, debido al PAC (Programa de Aceleración de Crecimiento) y a los preparativos para la Copa del Mundo 2014, y con la cuestión de la sustentabilidad bien resuelta y favorable, las perspectivas para el PVC son positivas. La situación económica mundial sería la única variable en este escenario. Mientras tanto, el Gobierno Federal ha tomado medidas para garantizar el ritmo de las obras del PAC y mantener el crédito para la vivienda, entre otras acciones importantes, dirigidas a los mercados en los que el PVC actúa.
La Copa del Mundo 2014, que tendrá sede en Brasil, es otra buena oportunidad para el sector de la construcción civil y consecuentemente, para el PVC. Quienes piensan que para realizar una Copa del Mundo basta con construir un bello estadio y hacer cumplir el "Estatuto del Hincha de Fútbol" se equivocan. Serán entre 10 y 12 las sedes escogidas y ellas deberán estar preparadas para recibir millones de simpatizantes y potenciales turistas con la infraestructura adecuada. Será necesaria la construcción de dos estadios, la realización de mejoras locales, la construcción de hoteles, la solución de problemas crónicos de saneamiento básico, entre otras cosas. Esto sin contar las inversiones en mejoramiento de las redes viales, portuarias y aeroportuarias de Brasil para el traslado de esas personas.
El futuro esta lleno de oportunidades y desafíos. La cadena productiva del PVC está haciendo fuertes inversiones en innovación, como por ejemplo, en la búsqueda de alternativas para las materias primas utilizadas en la actualidad. En este sentido, la industria brasileña salió al frente y anunció para el 2010 una producción de PVC a partir de la caña de azúcar –materia prima 100% renovable- substituyendo el 43% de petróleo que compone la resina. Además, nuestras inversiones en nanotecnología confieren más competitividad y valor agregado a los productos. Si los desafíos están presentes, debemos encararlos como parte del esfuerzo necesario para ampliar nuestro mercado. Miguel Bahiense Neto – Director Ejecutivo del Instituto do PVC.
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